Medical Open World Celebrates Its 200th Incubator in Senegal and launches a Campaign to Multiply Its Impact

Medical Open World, la ONG dedicada a democratizar la tecnología médica para salvar vidas, celebra un hito emocionante: hemos llevado nuestra incubadora oficial número 200 hasta Senegal. Este logro es parte de un viaje solidario que comenzó hace una década con un sueño, y que hoy sigue creciendo gracias al poder de las alianzas y al compromiso colectivo.

Pero esta incubadora no es una más. Es la número 200 fabricada junto a Salesianos y enviada al terreno con el apoyo de Ayuda Contenedores. Es el fruto de un modelo de colaboración que salva vidas de recién nacidos en contextos donde no existe acceso a tecnología médica básica. Y si contamos también las primeras incubadoras creadas antes de nuestra alianza con Salesianos, ¡ya sumamos 220 incubadoras entregadas en todo el mundo!

Todo empezó en 2015, cuando Alejandro Escario diseñó el primer prototipo de incubadora, reconocido con varios premios. En 2017, Pablo Sánchez se unió al proyecto y dedicó los años siguientes a perfeccionar la tecnología y desarrollar el modelo de producción y distribución que hoy nos permite crecer a gran escala. El resultado ha sido un impacto exponencial: sólo en los últimos cinco años hemos entregado 200 incubadoras en países donde pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte.

¿Qué sigue?

No nos detenemos aquí. Queremos ir a más. Estamos en plena fase de expansión, con una meta clara: duplicar nuestro impacto en 2026 y llevar otras 200 incubadoras a centros de salud en comunidades vulnerables. Para lograrlo, lanzamos hoy una campaña de crowdfunding. Porque este sueño solo será posible con el apoyo de muchas personas que crean, como nosotros, en la fuerza de la tecnología al servicio de la vida.

Un mensaje desde Senegal

Como símbolo de este hito, hemos recibido un video muy especial desde Senegal: el equipo local nos muestra cómo han armado la incubadora número 200. Una escena sencilla, llena de emoción, que nos recuerda que cada incubadora es mucho más que una máquina: es un puente hacia la vida.